euribe Anulación: lo que nunca aprenderás en la escuela

Por Thomas E. Woods, Jr. (Publicado el 29 de octubre de 2010)

Traducido del inglés. El artículo original se encuentra aquí: http://mises.org/daily/4811.

Justa al acabar un curso sobre el New Deal para la Academia Mises, ahora ofrezco uno sobre la anulación estatal, el asunto de mi libro más reciente. Pensaba que mi curso sobre New Deal se ocupaba de asuntos que se no trataban normalmente en las aulas, pero en este aspecto este curso supera a aquél.

La anulación es la idea jeffersoniana de que los estados de la Unión Americana deben juzgar la constitucionalidad de los actos de su agente, el gobierno federal, pues no existe ningún árbitro imparcial entre ellos. Cuando el gobierno federal ejerce un poder particularmente peligroso no delegado en él, los estados deben rechazar permitir su aplicación dentro de sus fronteras.

Puedo escuchar a la gente diciendo que una respuesta así no es suficientemente precisa. No lo discuto. El problema de la anulación no es que sea demasiado “extremista”, como dirían los sicarios de la opinión, sino que es demasiado tímida. Pero hace a la gente pensar en términos de resistencia, que tiene que ser algo bueno, y desafía la premisa no examinada de todo el espectro político, según la cual la sociedad debe organizarse con un solo centro irresistible de poder dando órdenes infalibles desde lo alto.

Es al menos un buen comienzo.

El curso Nullification: A Jeffersonian Bulwark Against Tyranny se ocupará, claro, de lo básico y después de la primera semana todos estarán preparados sobre los asuntos relevantes. Pero luego quiero bucear en las fuentes primarias. Quiero examinar en detalle los debates, mucho tiempo olvidados, sobre esta materia. En particular, estudiaremos los debates entre Daniel Webster y Robert Hayne, Andrew Jackson y Littleton Waller Tazewell y Joseph Story y Abel Upshur.

Casi nadie, incluyendo a los licenciados en historia de Estados Unidos, ha leído realmente estos textos en lugar de sólo conocer su existencia, y si mi propia experiencia en la Universidad de Columbia es un indicio, incluso eso es más de lo que saben algunos estudiantes.

Los distintos comisarios que han asumido asegurarse de que nadie se desvía de la opinión oficialmente aprobada (o de reprender adecuadamente a cualquiera que lo haga) están que trinan con el retorno de la anulación. Confieso que esto me produce una alegría pícara. Están acostumbrados a fijar los términos del debate. No están acostumbrados a ver a la gente promover ideas propias.

Y los comisarios no han leído estas fuentes. Pero ustedes lo harán. Sabrán los argumentos de ambas partes a favor y en contra.

También disfrutarán de las discusiones que se produzcan después de cada lección. Por supuesto, pueden entrar cuando quieran, pero durante el curso que acabó de terminar sobre el New Deal me quedaba de una hora y media a dos respondiendo a preguntas y dirigiendo la discusión y luego dándole a la lengua sobre cualquier cosa que quisiera discutir la gente. Lo pasamos muy bien. Como siempre, las clases estarán disponibles para su visionado, junto con una transcripción completa de la discusión, para quien no pueda verlas en directo.

Entiendo la impaciencia que muchos sentimos acerca de la anulación, particularmente las quejas de que

  1. en realidad lo que importa no es la Constitución en sí misma, lo que importa es la libertad y
  2. los estados tampoco son ángeles.

En modo alguno son injustas estas críticas. Pero la anulación sigue siendo igualmente un útil carcaj en el arsenal de la libertad. Como he dicho, hace que la gente piense de una manera sana. Y puede usarse para buenos fines. Como cuando se citaron los Principios del ’98 (como serían conocidas las ideas que culminaron en la anulación) a favor de la libre expresión y el libre comercio y contra las inconstitucionales búsquedas y capturas, servicio militar y leyes de esclavos fugitivos. En nuestros días, Janet Napolitano dijo que la razón de que fracasar la Ley de Identificación Real fue que los estados rehusaron cooperar en su implantación.

Y también es verdad que los estados están podridos, por eso bien podemos darles un buen uso buscando la anulación. Es más probable que la libertad encuentre hueco para florecer en un mundo de muchas jurisdicciones en competencia en lugar de una sola e irresistible.

En resumen, este curso le presentará un capítulo de la historia de Estados Unidos que ha caído en el hoyo de la memoria para que es demasiado interesante y valiosa como para dejarlo allí. En el proceso de sacarla, adquirirán una comprensión mucho más profunda de la historia de Estados Unidos.

Espero que se reúnan conmigo.

Y aquí está Jeffrey Tucker entrevistándome acerca de este asunto: http://www.youtube.com/watch?v=S2YaTVRR90g.

 

 

Thomas E. Woods, Jr. (visite su website) es investigador residente del Instituto Mises, donde enseñará “Nullification: A Jeffersonian Bulwark Against Tyranny” este otoño en la Academia Mises. Es autor del bestseller en el New York Times Meltdown: A Free-Market Look at Why the Stock Market Collapsed, the Economy Tanked, and Government Bailouts Will Make Things Worse. Otros libros recientes incluyen 33 Questions About American History You’re Not Supposed to Ask, The Church and the Market: A Catholic Defense of the Free Economy, Nullification y The Politically Incorrect Guide to American History (bestseller en el New York Times).

Published Fri, Oct 29 2010 6:16 PM by euribe

 

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About Rodrigo Betancur

Estudioso de la Escuela Austríaca de Economia
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