euribe De cómo la presidencia está invadiendo nuestro hogar


Por Ben Lieberman (Publicado el 9 de noviembre de 2010)

Traducido del inglés. El artículo original se encuentra aquí: http://mises.org/daily/4781.

[New York Post, 11 de octubre de 2010]

 

La administración Obama no está satisfecha dando a los estadounidenses cosas que no queremos: de paquetes de estímulo a rescates al Obamacare. Vean su intento de rediseñar los electrodomésticos.

Hay proyectos de regulaciones estúpidas para casi todo lo que se enchufe o haga fuego en nuestros hogares.

Sólo unas semanas después de subir al cargo, el presidente ordenó al Departamento de Energía que acelerara el proceso de emitir nuevos estándares rigurosos de eficiencia energética para electrodomésticos. Desde entonces la agencia presume de que “ha emitido nuevos estándares de eficiencia para más de 20 productos distintos” y hay más en camino.

Estas regulaciones sin duda aumentarán el precio de los electrodomésticos, a menos en más de que lo probablemente los consumidores recuperarán en forma de ahorro de energía. Y algunos harán que el producto funcione bien.

La administración se está metiendo en todas las habitaciones de la casa:

El sótano. Se está trabajando en nuevos estándares para calentadores de agua y calderas. Para los calentadores, el Departamento de Energía estima subidas de precios entre 67$ y 974$, dependiendo del tamaño y tipo.

El baño. La misma ley de 1992 que nos trajo esos terribles retretes de pequeñas cisternas también restringía el cantidad de agua que las alcachofas de ducha podían usar a 2,5 galones por minuto. Algunos consumidores a los que no les gustaba el débil chorrito resultante optaron por modelos con dos o más alcachofas, usando cada uno el máximo de 2,5 galones. Pero el Equipo Obama ha eliminado ahora este “agujero” obligando a que el flujo total deba cumplir con el límite.

La cocina. ¿Piensa que ahora es caro reformar la cocina? Las regulaciones pendientes se dirigen a neveras, lavavajillas, microondas, hornos y cocinas.

Para las neveras (al menos) es un caso claro de exageración. El frigorífico estadounidense ya ha sido golpeando en varios asaltos de estándares más rígidos, ahorrando cada nueva regla menos energía que la anterior, pero disparando el precio y comprometiendo el rendimiento y la fiabilidad. Incluso el Departamento de Energía admite que la mayoría de los consumidores perderán dinero con su última regulación de neveras.

El cuarto de lavado. Hay en camino nuevos estándares para lavadoras y secadoras. Cuando apareció la último regulación de lavadoras en 2007, Consumer Reports lamentaba que varios modelos ultraeficientes “dejaban nuestras muestras de tela con manchas casi tan sucias como estaban antes de lavarlas” y que “para mejores resultados, tendrán que gastar 900$ o más”. Las reglas de Obama probablemente signifiquen noticias incluso peores.

Cualquier habitación con aire acondicionado. Tanto los acondicionadores centralizados de aire como las unidades de ventana tienen planificados nuevas regulaciones. Cuando el Departamento de Energía desarrolló su última ronda de reglas sobre aire acondicionado centralizado en enero de 2001 (una de esas regulaciones “de medianoche” del último minuto de la administración Clinton), admitió que muchos propietarios de viviendas nunca recuperarían los costes iniciales adicionales. Los nuevos estándares seguirán la misma “lógica” y por tanto deberían ser otro mal negocio.

Las regulaciones de Obama se suman a todas las anteriores, incluyendo la peor de todas: el requisito de la era Bush que acabará prohibiendo las bombillas incandescentes a partir de 2012.

En casi todos los casos, los consumidores que quieran electrodomésticos más eficientes (o esas bombillas fluorescentes compactas) son libres de comprarlos. Las etiquetas de uso de energía nos dicen todo lo que necesitamos saber para hacer comparaciones. Todo lo que hacen las reglas federales es obligar a todos a usar la opción preferida por el gobierno.

El gobierno “del pueblo, por el pueblo y para el pueblo” está ocupado aplicando una serie de cosas que no quiere la gente, incluyendo estas regulaciones de los electrodomésticos. Añadan éstas a la creciente lista de medidas de Obama (y Bush) listas para derogar.

 

 

Ben Lieberman es miembro asociado en política medioambiental en el Competitive Enterprise Institute, en Washington, DC.

Este artículo apareció originalmente en el New York Post del 11 de octubre de 2010.

 

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About Rodrigo Betancur

Estudioso de la Escuela Austríaca de Economia
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